Según un estudio publicado por la Universidad Cornell, las personas que laboran en oficinas, están frente a una computadora y realizan sus labores en temperaturas menores a 21 grados centígrados se vuelven menos productivas y cometen más errores que aquellos que laboran en espacio con más de 21 grados centígrados.

Los investigadores ejemplificaron la situación con el número de pulsaciones de teclas que un trabajador da en ambos escenarios. Notaron que la persona en una oficina con 26 grados hizo el doble de quien labora en un ambiente menor a 21 grados centígrados.

Explican: “Cuando las personas sienten frío, pasarán más tiempo intentando sentir más calor, haciendo cosas como frotarse las manos o moverse por la oficina”, dijo Hedge. “Estas acciones no son malas, pero desenfocan del trabajo. Es decir, el frío es distractor”.

Éste es sólo uno de los factores que participan en el tema de la productividad laboral, sin embargo es una punto muy importante a considerar por los empleadores sí es que buscan personal no sólo más calificado sino también con una forma de trabajo más eficiente.

Fuente: El Financiero